lunes, 31 de enero de 2011

Destello (Capítulo 3 parte2)

Mark apareció frente a la entrada de un tenebroso pantano.
-Tendré que seguir adelante-Pensó Mark.
Mark dio un par de pasos cuando cayó de bruces contra el suelo, había tropezado con algo, miró que era.
-Así, que todavía sigues conmigo-Habló Mark.
Mirándolo fijamente a los ojos, estaba el animal que había rescatado de aquel nilfgaardiano.
-Bueno, creo que a partir de ahora serás mi compañero de aventuras, jaja-Dijo Mark-Mmmm creo que necesitaras un nombre…..Bueno más tarde decidiremos eso, venga vamos.
Mark caminó, todo estaba muy sombrío, los arboles parecían caerse sobre él, había ramas por todos lados, intentaba sortearlas, pero siempre había alguna con la que tropezaba.
Parecía que habían caminado por horas, a Mark le estaba empezando a entrar hambre, así que decidió buscar alguna cosa para comer.
Mientras caminaba en busca de comida, encontró un gran árbol, no era igual que todos los árboles de allí, estaba solo, todos los demás árboles parecían respetarle, a sus pies una pequeña extensión de hierba de un verde esmeralda, de las ramas del árbol colgaban unas hermosas frutas de un color dorado y una forma redondeada. Mark no aguantó más y decidió coger unos cuantos frutos.
-Toma-Dijo Mark al animal.
Este comenzó a morder la fruta, Mark decidió hacer lo mismo que el. Al morder la fruta, Mark sintió el paraíso en la boca, aquello tenía la mejor textura y sabor que jamás había probado, dejaba un sabor dulce en la boca, el cual a Mark le encantaba. Mark notaba como las fuerzas le volvían, gracias a las frutas, pero no decidió continuar, Mark se recostó sobre el árbol, cogió al animal y lo abrazó, a Mark le gustaba aquella sensación cálida que tenían. Mark durmió profundamente.
Unos lametones en la cara despertaron a Mark, era aquel animal.
-Jaja, estate quieto-Dijo Mark-Bueno, vamos a continuar ¿no?, antes cogeré algunas frutas de estas.
Mark buscó algunas hojas e hizo una “bolsa” para llevar la fruta. Intentaba coger las más cercanas al suelo, al estar dándole la vuelta al árbol buscando algunas bajas, se encontró con que el árbol tenía un gran agujero en el tronco, a Mark le pareció muy extraño, ya que no parecía haberlo hecho nadie, sino que había estado hay mucho tiempo de forma natural, de pronto sintió que el cuello le vibraba, era aquel extraño collar de Aries, estaba temblando, Mark se lo quitó, una luz salió del collar y se dirigió hacia el fondo de aquel agujero, Mark, decidido, metió la mano, de aquel agujero sacó una gran vaina de una espada, con unas bellas incrustaciones, colgando de la vaina había otro collar, esta vez tenia la forma de Taurus, Mark se lo guardó en el bolsillo pensando preguntarle a la anciana que significaban y desenvainó la espada de la vaina, era preciosa, un gran mango dorado y su hoja brillaba deslumbrante, a Mark le encantó aquella espada.

lunes, 24 de enero de 2011

Capítulo 3 (Parte 1)

Mark apareció en la sala del consejo, pero esta vez no se había desmayado. A su alrededor se encontraban los miembros del consejo, se dio cuenta de que entre sus piernas tenía algo, aquel extraño ser que encontró en el bosque se había teletransportado con él.
-Bienvenido de vuelta Mark-Habló Byron.
-Mark, ¿Qué es ese animal?-Dijo Lucy.
¿Qué?.....ah, me lo encontré en el sitio al que me mandasteis, lo estaba siguiendo un tipo muy raro-Contestó Mark-Por cierto ¿Existen personas de Etalia con alas negras?
-¡¿Qué, Mark que ha pasado con él?!-Saltó Jennefer.
-Mmmm….pues bueno, pensé en defender a este animal, así que cogí una rama y lo deje K.O-Contestó Mark.
-Mark…. ¿Lo derrotaste tu solo?-Preguntó Byron.
-Si…..-Contesto Mark-Bueno….derrotar…..tan solo lo deje inconsciente.
-Mark, debes saber que aquel hombre no era ningún eteliano-Dijo Dean.
-¿Entonces que era?-Dijo Mark.
-Mark, te vamos a contar la historia de este mundo y de cómo se creó-Habló Lucy.

Este mundo se creó hace varios miles de años por una fuerza enorme, nadie sabe cómo fue.
Al crearse el mundo aparecieron los habitantes de este, los cuales crearon Etalia, tenían una gran inteligencia, por lo que Etalia se desarrolló muy rápido, era una ciudad pacífica en la que cuidaban los unos de los otros, pero claro, siempre hay una oveja negra en el rebaño y varios etelianos se rebelaron contra las normas pacíficas que poseía el reino, eran persona que una visión de muerte y sangre, comenzaron a matar a muchos habitantes del reino, pero al final pudieron expulsarlos del reino. Los expulsados decidieron crear el reino de Nilfgaard, en el que las normas de Etalia no tuviesen nada que ver, sus normas era no tener normas. Desde ese momento Nilfgaard y Etalia cayeron en guerra, hubo muchísimos muertos, hasta que tres héroes etelianos aparecieron, según la leyenda tenían de su lado a los doce espíritus y a muchos aliados, gracias a ellos la guerra acabó con una victoria eteliana, después de eso hubo una tregua entre los dos reinos, hasta hace poco, Nilfgaard comenzó a atacar y asesinar a muchos etelianos, fue así como nos volvieron a declarar la guerra.

-Mark, aquel tipo que viste seguramente procedía del reino de Nilfgaard-Habló Jennefer.
-Pero….indirectamente ¿Los nilfgaardianos y los etelianos son de la misma “raza”, no?-Dijo Mark.
-En una gran parte si…..-Dijo Byron.
-¡¡Deja de decir que somos iguales que ellos!!-Gritó Dean-Ellos……ellos…..son despiadados…..no miran por nadie…..matan, matan y matan….sin miramientos.
De los ojos de Dean brotaron un par de lágrimas, Dean cayó al suelo de rodillas.
-Dean ¿Estás bien?-Dijo Lucy.
-Mark, tendremos que dejar esta reunión para otro momento ¿vale?-Habló Jennefer.
-Esto…sssi…claro-Dijo Mark-Pero me gustaría saber más sobre la historia de los dos reinos, por favor.
-En ese caso……, te mandaré a otro bosque cercano, solo tienes que continuar recto, no sé cuanto tardarás, porque mi magia tan solo puede llevarte hasta ese punto. Te encontrarás con una pequeña casa, allí vive una vieja ermitaña, ella te lo contará todo-Dijo Byron.
-Buena suerte Mark y……ten mucho cuidado-Habló Jennefer.
Otra vez, el rayo dorado cayó sobre Mark.

viernes, 21 de enero de 2011

Capítulo 2 (Parte 2)

Aquel rayo dorado cayó en unas grandes llanuras verdes. Mark despertó, estaba ya bastante harto de todo aquello, la verdad es que estaba bastante cabreado. Miró a su alrededor, allí solo podía ver una gran extensión de un prado y a lo lejos un bosque.
-¿Dónde estoy ahora? Demonios…..-Pensó-Tendré que explorar si quiero volver a Etalia, a que me expliquen de qué va todo esto.
Mark decidió adentrarse en el bosque, aquellos árboles parecían ser bastante viejos.
-Ahhh, donde estoy, Byron, Dean, Lucy, Jennefer ya está bien, acabad con esta bromita-gritó.
Mark se quedo inmóvil esperando alguna señal……..pero nada. Decidió seguir su travesía, estaba bastante cansado y tenía una sed horrible.
Al cabo de un largo rato caminando, se encontró con un pequeño lago cristalino, rodeado de altos árboles, árboles que Mark nunca había visto. Se pensó si beber de aquella agua, tras pensárselo decidió beber.
Mark se puso de rodillas y cuando tuvo la intención de agacharse a beber, cuando del fondo del lago surgió una luz blanca.
-¡¿Mas luces blancas?! Oh Dios…… ¿ahora qué?-Dijo-¿Otro desmayo?
Mark se quedó mirando la extraña luz, pero no sucedía nada……ni desmayos, ni teleportaciones, ni nada, allí seguía, brillando. La extraña luz parecía proceder del fondo del lago, a Mark le dio el impulso de zambullirse en el lago para buscar el origen de aquella luz, no sabía qué hacer…. Al final decidió adentrarse en aquellas aguas, se quito la camiseta, sus zapatos y los pantalones y se metió al agua, al meterse sintió un extraño calor en su pecho. Mark buceó siguiendo la luz, menos mal que se le daba bien bucear, Mark se acercaba cada vez más a la luz, por fin llego al fondo, la luz salía de un extraño colgante que había entre dos rocas, a Mark no le dio tiempo a mirar cómo era aquel objeto, tan solo quería salir, se estaba quedando sin aire, así que lo agarró y subió rápidamente a la superficie. Mark estaba medio asfixiado, salió del lago y se quedó mirando aquel extraño colgante, era una especie de medallón dorado con forma poligonal, y en el centro un signo……, pero este signo a Mark le resultaba familiar y tanto era lo que en la Tierra representaba al horóscopo de Aries. Mark se extraño mucho, ya que todos los signos que había visto en su “aventura” no los había visto nunca.
-Me lo llevaré-Pensó-Si vuelvo a ver a Dean le preguntaré sobre tal.
Mark se volvió a vestir, se colgó el colgante al cuello y decidió seguir caminando, a algún sitio tendría que ir a parar….
El cielo de Etalia estaba comenzando a oscurecerse, Mark se quedo mirando el atardecer, pensó que ya llevaba cerca de un día en Etalia y pensó en sus padres
-¿Estarán preocupados por mi allí?-Dijo-Bah, seguro que ni se acordaran de mi ya….
Mark decidió acampar, estaba ya cansado de caminar.
Seguro que hasta el consejo se ha olvidado de mi……-Dijo.
Mark se recostó sobre un árbol, agarró el colgante que encontró en el lago con fuerza y cerró los ojos decidiendo dormir.
Mark se despertó, parecía que no había dormido nada, pero estaba ya amaneciendo.
-¿Cuánto más tendré que estar por aquí?-refunfuñó.
Pero no hubo respuesta….
Después de andar durante un tiempo, aquel bosque parecía no acabar nunca, Mark oyó un ruido, seguido de unos gritos.
-¡Ven aquí bicho, no vas a salir vivo!-Se oía.
Mark fue corriendo de donde venían los gritos, cuando llegó al lugar vio un extraño animal que corría perseguido por un tipo con unas alas negras
-¿Un eteliano?-Pensó Mark-No, es imposible….además aquella gente parecía pacifica, en cambio este….
-¡Maldito bicho, deja de correr de una vez ya!-Seguía diciendo aquel tipo.
-Debo hacer algo, no me parece buen tipo este, además…… ¿Qué le ha podido hacer eso?-Pensó Mark.
Mark no sabía qué hacer contra aquel tío, estaba bastante musculado y tenia pintas de ser fuerte. Buscó algo como para poder dejarlo aturdido, no tenía mucho tiempo, encontró una rama caída y decidió actuar rápido, se abalanzó contra el tipo de alas negras, no le dio tiempo a reaccionar, cuando Mark ya le había golpeado en toda la cara con la rama, el tipo salió despedido hacia atrás, para asegurarse de que no despertase Mark le golpeó en el estómago.
El ser al que perseguía ese hombre fue hacia Mark, tenía un pelaje plateado, unos ojos grises, que parecían poder atravesar los cuerpos y un pequeño hocico con una pequeña nariz negra, también tenía una herida en el costado, caminaba a cuatro patas, en una de ellas tenía una marca en forma de rayo de un color grisáceo.
-Mira esto, seguro que te lo ha hecho ese ¿no?-Habló Mark.
El animal se abalanzó sobre Mark y lo tiro al suelo y se puso a lamerle la cara.
Mark estaba empezando a encariñarse con él, cuando el mismo rayo dorado que Byron creó cayó sobre él.
-¿Qué?-Dijo Mark.
Justo antes de que Mark desapareciese en el rayo, el animal se metió dentro también….

sábado, 15 de enero de 2011

Capítulo 2 (Parte 1)

Mark se desmayó acto seguido del destello, estaba empezando a hartase de aquello….
Cuando recobró la conciencia se dio cuenta de que no podía ver, pero podía distinguir varias siluetas.
-¿Hola? ¿Dean eres tú? ¿Qué está pasando?-Dijo
-Bienvenido a Etalia, Mark-La voz de Dean resonó por toda la habitación
-¿Etalia? ¿Así se llama este mundo?-Dijo Mark.
-Sí, visitante terrestre Mark-Ahora no era Dean quien hablaba, sino la voz de una mujer.
En ese momento Mark abrió los ojos, se encontraba en el centro de una enorme sala con un techo de cúpula con vidrieras, a sus pies había un extraño dibujo con mucho signos extraños, la habitación estaba iluminada con grandes candelabros que colgaban de las paredes, a su alrededor, habían unas cuatro personas con unas enormes alas a la espalda, entre las que se encontraban Lucy y Dean, pero no llevaban las mismas ropas, Dean, aquel chico que conoció sin camiseta y con un pantalón, vestía una larga túnica blanca con bordados de oro y con el bordado de un signo raro en la parte del estómago.
-¿Me podéis explicar de una vez de que va todo esto? ¿Por qué estoy aquí? Y ¿Quién o qué demonios sois todos vosotros?
-Tranquilo Mark-dijo un hombre a la derecha de Lucy.
-Como prometí te lo explicare todo-Comentó Dean.
-Mark, este es el consejo de Etalia, yo soy Jennefer, este es el nombre por el que me conocerás-Dijo la mujer situada a la derecha de Dean, tenía un pelo negro y brillante que le llegaba hasta la cintura, tenía unos ojos azules hipnotizantes, ella también vestía una túnica con bordados en oro, como la de Dean, pero el signo de su estomago era distinto.
-Mi nombre es Byron-Contestó el hombre, tenía el pelo corto con un rubio increíble, poseía unos extraños ojos, su ojo izquierdo era de un marrón acaramelado y su otro ojo era verde brillante, el también tenía la misma túnica pero con otro signo.
-Bueno, a mí ya me conoces, soy Lucy-Dijo sonriendo Lucy, en su túnica también había otro signo.
-Mark, no estás aquí por casualidad, tienes que saber que sobre el reino de Etalia se esta descargando una tormenta de guerra y necesitamos que nos ayudes- Habló Jennefer.
-¿Yo? ¿Ayudaros a vosotros? Pero ¿cómo piensas que un simple chico puede ayudaros? Un chico que ni sabe dónde está, que todo esto le parece un mal sueño.
-Mark, se que ahora mismo estas confuso, así que cálmate-Dijo Jennefer.
-¿Cómo quieres que me calme?-Grito Mark-No sé qué demonios está pasando y ¿tu quieres que yo me calme?
-Mark, te esperaremos aquí, así que te enviare a las afueras hasta que te calmes-Dijo Byron.
Un extraño rayo dorado cayó sobre Mark y…….se desmayó.

domingo, 9 de enero de 2011

Destello (Capítulo 1 Parte 2)

La sensación de volar……era maravillosa. Dean aterrizó y lo dejo en el suelo, no le dio tiempo a darse la vuelta cuando Dean ya no estaba.
Miró el lugar donde estaba, un resplandor lo cegó momentáneamente, una ciudad, todo brillaba, tenía unos edificios blancos y luminosos, un gran palacio se alzaba ante todos aquellos edificios, dejándolos insignificantemente absurdos a su lado, el palacio poseía cuatro torres y al parecer cada una se dirigía a un punto cardinal. Decidió entrar en la ciudad, una gran muralla la rodeaba con algunas torretas. Todo era tan fantasioso……..como de novela.
Mark se encontró en una plaza, las “personas”, si se podían llamar así, eran todas bellísimas, algunos llevaban unas alas como las de Dean a la espalda, un niño corriendo, se chocó contra él, el niño se quedo mirándolo un momento, le sonrió y continuó con su carrera, todos parecían tan felices……
Mark decidió dirigirse al gigantesco palacio. Mientras caminaba por aquellas calles, rebosantes de felicidad y gente riendo y divirtiéndose, se topó con que Dean bajada del cielo.
-Ven conmigo, el consejo quiere verte-Dijo.
-¿Qué? ¿Qué es “el consejo”?
-Mira que eres pesado, como ya te dije…….después te lo explico.
Dean agarró de la cintura a Mark y echó a volar, Mark se estaba acostumbrando a aquello.
Aterrizaron en una plaza con una enorme fuente con la forma de una bella mujer, de pelo largo y un arco en tensión en las manos, con unas alas enormes a la espalda, delante de Mark había un gran portón de madera, con unas bellas decoraciones alrededor, era un edificio con una gran cúpula y se encontraba justo debajo del gran palacio.
-Venga vámonos, no te quedes hay con esa cara de nordle empanado-Dijo Dean
-¿Nordle? ¿Qué es e…? Vale……después me lo explicas ¿no?
-Jajaja, creo que me vas conociendo chaval.
Dean se paró enfrente del portón y dijo unas extrañas palabras en una lengua que Mark nunca había escuchado, decidió no preguntarle que había dicho.
El portón se abrió lentamente, Dean comenzó a entrar
-Venga, vamos-Dijo
-S...si
Mark entró dentro. Allí tan solo había una sala con varias mesas y varias sillas, Mark se quedó alucinado cuando vio lo poco que había para tanto edificio, una chica fue a recibirles, como todas las personas de aquel extraño mundo era bellísima, un hermoso pelo moreno le caía sobre los hombros, una bella sonrisa se reflejaba en su hermoso rostro y lo remataba unos ojos marrones brillantes.
-Hola Dean. Oh hola tú debes ser Mark ¿no? Encantada soy Lucy y soy una integrante del consejo, bueno Dean voy entrando te espero dentro.-Dijo
-Vale, hasta luego.
Lucy entró por la puerta del fondo, a Mark no le dio tiempo a mirar cuando ya había desaparecido tras la puerta.
-Tú Mark quédate en una de esas sillas y ni se te ocurra hacer nada ¿vale?
-¿Qué? ¿Dónde vas?
-Tú espera, ya te avisaremos, haz lo que te he dicho
Mark se sentó y Dean entró tras la puerta.
Un orbe de luz apareció frente a Mark, en el cual, en su interior, se podía leer: “Entra”
Mark extrañado, decidió ir, al abrir la puerta, un enorme destello le cegó.

jueves, 6 de enero de 2011

Destello (Capítulo 1 Parte 1)

Aquel chico hizo un rápido movimiento y se lanzó hacia él, sintió el pecho oprimido, estaba paralizado, cuando se dio cuenta estaba por los aires y cruzando un extraño túnel de luz blanca….y cayó en un profundo sueño.
Cuando despertó se encontró en una extraña llanura, su hierba era muy suave, parecía terciopelo, corría un viento muy agradable que parecía revitalizarle. Se levantó y a su espalda escuchó una voz:
-Por fin despiertas
Echado sobre un tronco estaba el chico de las alas, pero ya no las tenía, todo aquello era muy extraño.
El chico no llevaba camiseta, dejando mostrar su gran cuerpo, tenia el pelo de un negro reluciente y unos ojos de un color aquamarino hipnotizante, aquel chico, no sabía porque pero le atraía, era bastante bello
-¿Qué es esto?-Pensó-Me estoy volviendo loco
-Bueno, ¿Nos vamos?-Dijo el chico
-¿Quién eres? ¿Dónde estoy? Y ¿Por qué tenias alas? ¿Qué es todo esto?
-Después te lo explico todo, a por cierto me llamo Dean, venga vamos Mark.
-¿Cómo sabes mi nombre?-Dijo Mark
-Te he dicho que luego te explico.
Dean desplegó unas alas…..aquellas alas que él vio antes de llegar allí. Lo agarró de la cintura y emprendió el vuelo.

Destello (Prólogo)

Bueno esto no es mas bien un prólogo sino el comienzo del cap.1

Otro mierda de día ¿Por qué?, ¿Por qué a él? En el instituto siempre solitario, lo tratan como un paria, sin ningún amigo. Mientras tanto, en casa, los cabrones de sus padres adoptivos, los que no le dieron ni un ápice de cariño, los que cada vez que podían lo maltrataban. Después de ese asqueroso día, fue a una pequeña extensión de arboles a la que solía ir después de estos días, que eran muchos. Escuchó el batir de unas alas en la copa de un árbol, una alas que no eran de ningún pájaro, unas alas….que no parecía de este mundo, miró y vio algo que nunca se habría imaginado, allí, de pie, posado grácilmente, un chico de mayor edad que él lo miraba, pero aquel chico tenía algo muy
extraño…….unas grandes alas a la espalda.